PRENSA

Y AHORA QUÉ

Crítica en El Bombín de Lautrec

RESEÑA TEATRAL: ¿Y AHORA QUÉ?

2 junio, 2017
¿Y ahora qué?. Función sábado 27 de mayo. Teatro La Fundición. (Sevilla). Estreno.
Reparto: Néstor Barea y Pago G. Melero.
Texto y Dirección: Elena Bolaños.
Espacio Sonoro: Matthieu Berthelot.
Escenografía: Elena Bolaños y Macarena Márquez.
Producción: bricAbrac Teatro.

¿Y qué pasaría si mañana se acaba el mundo? ¿Cómo lo afrontamos? ¿Cuál es el siguiente paso? Para Tonto y Jefe, protagonistas de esta historia, el paso clave es sobrevivir al cataclismo que supuestamente está a punto de arrasar el mundo. A través de unas exhaustivas averiguaciones, Jefe, cree saber el día exacto en el que el mundo llegará a su fin y para ello se encierra junto a Tonto en un búnker. La cuestión es, una vez hecho este descubrimiento y puesto a salvo bajo tierra, a ambos personajes se les plantea la siguiente, ¿Y ahora qué?

BricAbrac con esta producción nos plantea un escenario un tanto inverosímil pero que, a modo de metáfora, nos muestra lo absurdo del ser humano. A través de una propuesta en clave clown, payaso tonto/payaso listo, se irá desgranando la realidad de estos personajes que creen ser los “elegidos”, o mejor dicho los autoelegidos, para ser los que comiencen desde cero con el nuevo mundo. Porque en ningún momento la idea de la muerte está presente en la escena. El fin del mundo se plantea para estos personajes como un proceso de transformación.

Una divertida comedia que supone un reto para dos actores que durante hora y media están frente al público con un ritmo que va de menos a más. Néstor Barea y Paco G. Melero, hacen ver su gran vis cómica, diferentes entre sí, pero muy bien engarzadas. Ambos consiguen poco a poco ir levantando el ritmo de un espectáculo que es un puro cuerpo a cuerpo con el espectador. Ya que, al tratarse de una comedía, el feed-back con el público es fundamental. Ellos lo consiguen y de qué manera, ya no solo por el texto, hábil y con un buen desarrollo, lleno de diferentes ritmos y situaciones inesperadas, sino también por el control de la comicidad que los dos actores muestran.

Todo ello transcurre en un búnker donde ambos tendrán que estar conviviendo, algo nada sencillo, hasta que pase el supuesto cataclismo. La puesta en escena es bastante realista, poniendo sobre la escena los diferentes elementos que podríamos encontrar en un supuesto lugar de supervivencia; litera, mesa, silla, estantería… y otros elementos que, aunque no tan necesarios para la supervivencia, si para dar ciertos momentos de comicidad. A pesar de contar con muchos elementos en la escena, los actores solventan a la perfección esta situación durante el transcurso de la obra. Llevando a cabo un continuo y agradecido movimiento por toda la escena.

Y por debajo de esa capa gruesa de humor, aunque en dosis más pequeñas, también se hace notar cierta reflexión sobre la condición humana. ¿Qué somos en realidad? Quizás el Tonto no es tan tonto y el Jefe no es tan listo. Y cuando nos ponemos a imaginar ese hipotético mundo nuevo, desde donde podemos empezar de nuevo y evitar errores del pasado, terminan saliendo nuestros instintos más oscuros donde, la avaricia y la soberbia reinan a pesar de ser lecciones que ya deberíamos tener más que aprendidas.

¿Y ahora qué? Nos regala comedia a grandes dosis y de una manera muy cercana. Con un lenguaje claro sencillo para el espectador. Un espectáculo simpático que nos invita en su final a disfrutar de la fiesta del teatro.

Reseña: Alberto Mejías

Fotografías: bricAbrac Teatro

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